Sistemas de limpieza urbana manual: El reto de elegir la estrategia adecuada

6 Mar, 26 | Sin categorizar

Desde pueblos con calles estrechas y fuertes pendientes a ciudades con grandes avenidas y aceras anchas, desde las zonas industriales de los entornos metropolitanos a los centros peatonales y zonas residenciales, los pueblos y ciudades presentan una variedad de paisajes y morfologías que hacen necesario adecuar las estrategias de limpieza de las vías públicas a las condiciones del entorno en el que debe desarrollarse la actividad. La elección del conjunto de herramientas adecuadas a cada caso, será clave para conseguir un buen rendimiento en el trabajo y una limpieza efectiva.

La limpieza de las vías públicas se ha convertido en uno de los principales desafíos en el mantenimiento urbano durante las últimas décadas. Los responsables de la limpieza urbana, ayuntamientos y empresas concesionarias, se enfrentan a retos de diversa índole. Por un lado, deben satisfacer a unos usuarios cada vez más exigentes, que desean unas calles limpias y un servicio de limpieza que no genere molestias en forma de ruido, polvo o afectaciones a la movilidad de automóviles y peatones. Por otro, deben assegurar unas óptimas condiciones de trabajo para los operarios de limpieza, que deben realizar durante varias horas un trabajo que requiere esfuerzo físico que debe minimizarse al máximo. Todo ello bajo la presión de la constante búsqueda de la mejora continua.

En este contexto, la elección de la estrategia de limpieza que debe utilizarse en cada entorno es clave para conseguir un resultado óptimo. La estrategia escogida puede variar de un municipio a otro y, a menudo, también en distintas zonas dentro de un mismo centro urbano y exigirá el uso de unas herramientas específicas. Estas herramientas, además, pueden variar si añadimos a la ecuación el peso de las costumbres y tradiciones que hacen que una misma estrategia de limpieza pueda realizarse con herramientas distintas en distintas zonas geográficas.

Todo ello, hace que los proveedores especializados en el suministro de herramientas para la limpieza viaria deban presentar amplios catálogos con múltiples opciones de herramientas para que cada usuario pueda encontrar la solución que necesita.

Operaciones en el procedimiento de limpieza

La eliminación de los residuos de la vía pública constan de 3 operaciones principales:

1- Aglomeración: Consiste en el amontonamiento de los residuos esparcidos por la vía pública en pequeñas pilas listas para ser recogidos. Suele hacerse con una escoba, cepillo o similar.

2- Recogida: Las pilas de residuos realizadas durante el paso anterior deben recogerse para retirarlos de la vía pública. Suele hacerse con un recogedor, pala o capazo entre otras posibilidades.

3- Acumulación: Es necesario un receptáculo donde verter y acumular los residuos recogidos en el paso anterior para dejar la herramienta lista para una nueva operación de recogida de la siguiente pila de residuos.

Estrategias de limpieza

Las tres operaciones detalladas en el apartado anterior pueden realizarse con distintas configuraciones de herramientas, atorgando cada una de ellas unas ventajas e inconvenientes con respecto a las otras que definirán en que ámbitos y situaciones en las que son aconsejables y en cuáles es mejor optar por otras opciones. Lo más habitual es que una estrategia óptima de limpieza incluya diversas opciones combinadas para obtener el mejor resultado.

Vamos a ver de forma detallada algunas de las configuraciones más utilizadas, con sus variantes y posibilidades de mejora.

Barrendero ligero

Esta es una de las configuraciones más simples en las que el barrendero tan sólo lleva 2 herramientas, una en cada mano, que son el escobijo y el capazo.

La aglomeración se hace con el escobijo, que al ser una herramiente muy ligera y con el mango corto, es muy manejable y fácil de llevar.

Tanto la recogida como la acumulación de residuos se realiza con una única herramienta, el capazo. Debido a su flexibilidad, el capazo se adapta a la superfície del suelo permitiendo que, impulsando la pila de residuos con el escobijo, ésta se introduzca con facilidad dentro del capazo. A su vez, la gran capacidad del capazo (60 litros con las asas cerradas) hacen que éste puede acumular cierta cantidad de residuos provenientes de distintas operaciones de recogida.

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A tener en cuenta:

Esta opción dota al operario de una alta movilidad, especialmente cuando hay obstáculos en la vía (escaleras, bordillos, zonas sin asfalto…) o en áreas con elevada concentración de personas (zonas comerciales, fiestas y eventos…)

Existe el inconveniente de que el capazo no debe cargarse mucho para evitar que el operario deba cargar con demasiado peso, lo cual reduce su autonomía. Sin embargo, este problema se resuelve  mediante el uso de un pequeño camión base que, a la vez que hace la función de desplazar un grupo de operarios de una zona a la otra, disponga de una zona de carga en la que los operarios pueden ir vaciando los capazos cuando acumulen demasiado peso en ellos. Otra opción válida cuando se dan las condiciones, es la de establecer un acuerdo con la empresa que realiza el servicio de recogida de residuos en el municipio (si es distinta) para que los operarios puedan verter los capazos en los contendores de la fracción correspondiente en la vía pública.

También hay que considerar que el escobijo es una herramienta pequeña, por lo que este sistema por sí solo no será adecuado como opción inicial para superficies muy grandes con alta densidad de residuos, però sí puede ser una opción para hacer un buen acabado después de una primera limpieza mediante otro sistema.

Herramientas:

– Aglomeración: Escobijos EM-300V, EM-350V, EM-370 y EM-400

– Recogida y acumulación: Capazo de asas metálicas o de cuero con opciones de 2 o 3 asas y colores gris o naranja como las referencias 090001, 090012 o 090003 entre otras.

Mejoras y alternativas:

El inconveniente del peso del capazo puede subsanarse con el uso del carro ligero portacapazos CI-100, que servirá para que el operario no deba sostener el capazo durante sus desplazamientos mientras no lo usa.

Pueden usarse también como alternativa al capazo el recogedor basculante con ruedas con capacidad de 33 litros o el aro rectangular con una bolsa de basura para acumular los residuos.

Algunos operarios prefieren realizar esta modalidad con una escoba larga, como la EM-500, la EM-500S o la EM-460, por ejemplo, para conseguir un mayor ancho de barrido.

Brigada mixta

En este caso, un grupo de barrenderos (habitualmente 2 o más) con escobas de gran ancho de barrido avanzan por cada una de las 2 aceras o lados de la calle barriendo todos los residuos desde los laterales hacia la parte central de la calle por donde circula una barredora automática que va recogiendo y acumulando los residuos.

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A tener en cuenta:

Este sistema permite un avance rápido y por lo tanto un rendimiento elevado, aunque difícilmente será tan profundo como otras opciones y pueden quedar pequeños residuos en zonas poco accesibles. Esto hace que sea recomendable cuando es necesaria una rápida acción en calles muy sucias, como por ejemplo durante la caída de las hojas, después de una fuerte ventada, después de fiestas mayores u otros eventos multitudinarios, etc…

Uno de los principales inconvenientes són las afectaciones al tráfico rodado, que hacen que en zonas con elevado tráfico no pueda realizarse en horas diurnas de alta actividad.

Herramientas:

Aglomeración: se hace mediante escobas de gran ancho de barrido y largo mango que permitan mover gran cantidad de residuos al centro de la calle. Tradicionalmente podía hacerse con escobas de bambú o brezo, aunque actualmente existen herramientas con mucha mayor durabilidad como las escobas de la família BRU-PLAST o los todavía más modernos cepillos de la família RM, muy ligeros y con un óptimo ancho de barrido.

– Recogida y acumulación: En este caso, no se utiliza ninguna herramienta manual, sinó que la recogida y acumulación se hace con la barredora automática.

Mejoras y alternativas:

Este sistema no puede aplicarse en las zonas que quedan más alejadas de una calzada por donde pueda circular la barredora, por lo que habrá que considerar complementarlo con otros, como el del barrendero ligero, que cubran estas áreas o utilizar variantes en las que la recogida y acumulación se haga por otros medios.

Barrendero con carro

Este es uno de los sistemas más utilitzados, especialmente en pueblos y ciudades pequeñas y medianas por su versatilidad, ya que dota al operario de una gran autonomía sin necesidad de vehículos de soporte y le permite tener disponible una gran variedad de herramientas para elegir la más indicada en cada caso.

Además, el operario dispone de espacio de almacenaje para otros utensilios en las cajas portaobjetos del carro, donde, por ejemplo, puede llevar rollos de bolsas de basura, de manera que, mientras realiza sus tareas de barrido, puede también retirar las bolsas llenas de las papeleras urbanas y sustituirlas por nuevas bolsas vacías.

El operario, además, agradece la comodidad de disponer en el carro de un lugar seguro para guardar sus utensilios personales y poder así trabajar libre de estas cargas.

giralt limpieza ubrana manual

A tener en cuenta:

Existen una amplia variedad de modelos de carros por lo que habrá que hacer la elección adecuada en cada caso. Existen carros de un sólo seno (cubo o contenedor) que son la elección básica y con capacidad de entre 95 y 120 litros. Pertenecen a este grupo el simple y práctico modelo BI-100B y los cómodos y versátiles BI-100 y DI-120 entre otros.

Otros modelos pueden contener 2 cubos/contenedores para acumular los residuos, alcanzando así capacidades de almacenamiento de entre 190 y 240 litros, como los modelos BI-200P, BI-200 y DI-240

El modelo DI-260, permite la separación de los residuos en 4 fracciones distintas de forma que la separación de los residuos puede hacerse ya desde origen para facilitar su reciclado.

El modelo CI-100, ya mencionado anteriormente, puede utilizarse también para este sistema de barrido, ya que dispone también de anclajes para sostener varias herramientas de limpieza.

Herramientas:

– Aglomeración: Existe una amplia variedad de opciones, però las más utilizadas son escobas planas de gran tamaño y durabilidad como la EM-500, la EM-500S y la EM-460 o bien cepillos como el barrendero 500 o el barrendero 520.

– Recogida: Se hace habitualmente con recogedores profesionales, como el tan utilizado PRO o el gran XXL, o con una pala ligera como la pala mediana de aluminio.

– Acumulación: los residuos se acumulan en los cubos o contenedores de los carros ya sea el de 95 litros, el de 120 o el de 65 dependiendo del modelo de carro o el capazo en el caso del carro CI-100.

Además, en el carro pueden llevarse otras herramientas como rastrillos, pinzas u otras, que permitirán al operario realizar tareas adicionales.

Mejoras y alternativas:

En aquellos núcleos urbanos con calles con pendientes pronunciadas o en las que los operarios tienen que recorrer largas distancias con sus carros, la utilización de carros con ayuda eléctrica a la propulsión, como el eDI-100, son de mucha utilidad.

Vehículo con propulsión eléctrica como el triciclo BRAVO 3 son un paso más para conseguir el mayor radio de acción para el operario.

Recogida con pinzas

Éste es un sistema de limpieza particular en el que el operario recoge los residuos, uno a uno, con una pinza prénsil y los deposita en un capazo o en una bolsa de basura que suele llevar un elemento que la mantiene siempre abierta para facilitar la operación.

giralt limpieza ubrana manual persona

A tener en cuenta:

En zonas duras, como calles del centro urbano, el mantenimiento de un espacio limpio requiere la retirada de todos los residuos incluso de pequeño tamaño. Éstos pueden presentarse en  número muy elevado en una pequeña área, por lo que recogerlos uno a uno con este sistema no es viable. En este caso, este sistema puede usarse combinado con otro que incluya el barrido con escoba cuando haya residuos de cierto volumen (como latas, vasos de plástico, etc…) dispersos por la zona. La recogida con pinzas se centraría en la recolección de estos residuos voluminosos mientras que el barrido con escoba retiraría los más pequeños y numerosos. Así, esta estrategia sería muy útil, por ejemplo, después de un acto festivo en la vía pública, en zonas de mucha afluencia turística, etc.

Sin embargo, donde este sistema muestra todas sus virtudes es en la limpieza de zonas naturales o naturalizadas con superfície blanda como parques, jardines, playas, arcenes de carreteras y otras vías interurbanas. En estas zonas, la exigencia con residuos de pequeño tamaño es menor (de hecho muchos de ellos como arena, polvo, piedras, restos vegetales, etc. son parte del entorno) y la limpieza debe centrarse en la recogida de los residuos de origen antropogénico de cierto volumen para mantener el aspecto natural del entorno. Esto, sumado al hecho que el suelo arenoso o vegetal hace que la limpieza mediante barrido no sea practicable, convierte a la recogida con pinzas en el sistema ideal.

Herramientas:

– Aglomeración: En este sistema no se realiza aglomeración, ya que los residuos se recogen individualmente.

– Recogida: Se hace mediante herramientas como la pinza I, la pinza II o la económica pinza VI y también existe la opción de recoger mediante un punzón.

– Acumulación: Los residuos se acumulan en un capazo o en una bolsa de basura que se mantiene abierto mediante un aro redondo o rectangular que disponen de una asa ergonómica que hace el trabajo mucho más cómodo.

Mejoras y alternativas:

Para residuos especialmente voluminosos y pesados, es de mucha utilidad el modelo pinza V.

La pinza IV es especialmente útil en la limpieza de playas, combinada con el aro redondo como podéis ver en este documento, pero prometemos escribir con más detalle sobre esto próximamente!

En definitiva, como ya se ha mencionado, una buena estrategia de limpieza para un municipio debe responder a toda su complejidad y variabilidad tanto en los distintos espacios como en el tiempo. Por lo tanto deberá utilizar distintos sistemas como los mencionados u otras variantes que el ingenio de un buen responsable del servicio pueda diseñar, y deberá elegir el sistema o combinación de ellos más adecuado en cada caso.